Mi gran panorama de estos días, fue leer La Tregua. Y justo, también por estos dias (creo que fue la semana pasada) que mi Mamá me entrego una foto en la que yo tengo unos 3 años y la estoy abrazando. En realidad, no sé qué edad tenía, ni idea si mi hermana estaba ya o no. En fin, eso es otra cosa.
Mi mamá. Nunca nos hemos llevado bien. Yo nunca quise ser como ella, ni a ella le gusto como soy o como fui yo. No nos entendemos, pero si nos respetamos y nos queremos. Marisol... su nombre significa la alegria de todos. No sé si ella representa parte de mi alegria, como me gustaría que si, pero, aunque no me guste lo que voy a escribir, mi madre representa para una de esas cosillas que te amarran a la realidad. No a la realidad propia, sino que a su realidad personal; cuando ella tiene un mal día, los demás tenemos que resignarnos y aguantar su genio. Yo creo, que eso es lo que mas le he discutido y/o reclamado desde hace mucho: que tenemos que bancarnos sus estados de ánimo y ella es muy poco lo que cede, es muy poco el espacio que nos deja a nosotros para tener un mal día. Yo sé que ella no es egoísta, y esa es una de las cosas que admiro en ella: su entrega; aunque a veces abandona, por lo general se involucra a fondo con alguien o con alguna ideilla siniestra por ahí.
Mi mamá es la tercera hija de mis abuelos. Sigue a dos hijos hombres, y es la mayor de las mujeres. No sé si me explico, pero sino no importa. No tengo ganas de explicar algunas cosas, menos meterme en jerarquias familiares. No sé si ha tenido mala suerte en su vida, o no ha sabido elegir bien o simplemente se ha equivocado. No voy a juzgarla, obviamente, porque es mi mamá; aunque, sinceramente, había esperado mucho más de ella.
Volviendo a mi tema principal: la foto. No veo a mi madre como una mujer vieja, para nada. La veo como una persona que le ha faltado vivir. No porque el mundo la haya privado o le hubiese escondido algo, sino porque ella misma no se ha permitido vivir su vida. Cuando uno es pequeño, ve a sus papás como superhéroes. Yo no, creo que sólo idolatré a mi papá por un tiempo; pero a mi mamá no. Obviamente, la veía como algo genial, no sé si admirable, pero la respetaba, me gustaba su alegría. Ahora la miro, y me cuesta reconocerla un poco. La siento diferente a como era algunos años atrás. Yo también he cambiado, y por lo mismo mi forma de mirar al mundo es distinta. Veo a mi mamá, y la noto triste, cansada, estresada... de verdad que me gustaría poder sacarme un poco de felicidad y entregársela. Aunque no hemos tenido la mejor de las relaciones, yo quiero que ella sea feliz. Y sé que quiere lo mismo para... Siento que, para mi ser feliz es más fácil. Es cierto que no soy adulta y que no he recorrido el mismo camino que ella, y también sé que es re fácil decir las cosas cuando uno no las ha vivido, pero también creo que a veces se le da demasiada importancia a cosas que igual van a pasar.
Me estoy yendo por otro camino... mi idea era describir un poco a mi mamá y no incluirme tanto yo. Pero ella sin mí y yo sin ella no somos ni ella ni yo. Frase del día =)