Nunca me había tocado despedir a alguien para siempre. Nunca había perdido tanto... nunca había sentido ese vació. Nunca había tenido tanta esperanza ni tanto miedo.
El 9 de noviembre de 2010, martes, latió por ultima vez el corazón de mi Mami Carmen... mi abuela cool... una zorrona a todo dar.
No puedo mentir, ni tratar de engañarme: te extraño viejita. Haces falta... a todos. Al Tata, a los tíos, a mis primos... a todos. Cuando voy a la U en la mañana, justo es la hora de los jubilados en el metro y van todos los viejitos que corren para ganar un asiento; y yo pienso en como habría sido tenerte bien viejita... te habríamos cuidado tanto... como tu nos cuidaste a todos algún vez; y te habríamos regalonado como siempre lo hiciste tu con nosotros.
Siempre he escuchado que no hay muerto malo. Y tu aunque hubieses querido ser mala alguna vez, no habrías podido... porque había una bondad en tus ojos, una seguridad en tu voz,... un calor indescriptible en tus brazos. Fuiste siempre pura protección... pura alegría. Pura pureza. Supongo que pocos tienen el privilegio de haberse topado en el camino con alguien como tú. Eres tan única viejita loca... tan especial. Tan diferente... Tan transparente,... tan tú. Zunilda del Carmen Venegas Cazanga... como no te gustaba su primer nombre, dije que teníamos que decirte Carmen del Carmen; sé que me habrías retado por eso, y me habrías dicho unas cuantas palabritas de cariño, de esas que te gustaban a ti. Estos días todos hemos estado recordando cosas, mirando fotos... riéndonos de las historias que tejimos contigo. Y creo que esa fue tu mejor y mas potente herencia: la alegría... Que lo pasábamos bien contigo, jugando, viendo tele, conversando. En cualquier cosa siempre sobresalías, siempre estabas ahí... Siempre fuiste el actor principal en todas las celebraciones; el alma de la fiesta... Viejita Gozadora. Lo comido, lo tomado y lo bailado no te lo quita nadie... pero la vida nos quitó a ti. (no sé si esta bien conjugado eso, pero se entiende)
Es raro llegar a tu casa, y que no estés durmiendo en la mañana, dejarte la luca de la bebida... acostarme en tu cama. Llevo una semana partiendo a clases sin tu besito de despedida, pero igual me despido de tu foto que dejaron al lado del teléfono... Tu olor, Mami. Ya no siento tu olor cuando llego a la casa... ya no estás sentada quedándote dormida en las sillas... ya no andas en el patio mirando tus plantitas. Ya no estas... ya no te encuentro. No me dejes olvidarte... no dejes que un día ya no aparezcas en mis pensamientos... La tía Paty dijo que quería ella que todo siguiese igual... pero nada volverá a ser como antes, porque con tu partida se quebró la linea de nuestras vidas. Podemos seguir, pero siempre te echaremos de menos.
Hay tantas cosas que quedaron por decir... pero sin ti no las puedo repetir, no las puedo pronunciar.
Me muero por abrazarte.