martes, 26 de abril de 2011

Juego.

El otro día iba caminando por la vereda, camino a la casa de mi Tía. Y empecé a pisar hojas secas... Siempre me gustó pisar hojas secas, y muchas veces he escrito de hojas secas, de como me acorta el camino ir saltando de hoja en hoja... y de lo rico que es escuchar su crujido. De una u otra forma debo reconocer que, me llena de un gusto rico hacerlo... me siento chica. No me acuerdo desde cuando piso las hojas, pero hace por lo menos dos semanas lo he hecho mucho.
Jugué a pisar las hojas secas. Quiero jugar a ser invisible, a cerrar los ojos y que la gente no me vea en el metro. Que no se den cuenta de que estoy ahí. Quiero jugar a volver el tiempo atrás, a empezar a vivir a la izquierda del tiempo; retrocediendo. Quiero jugar a buscar las cosas-personas-momentos que perdí. Quiero jugar y andar bailando sola por las calles. Quiero jugar a soñar. Quiero jugar a cambiar las caras, y hacer muecas en el espejo. Quiero jugar a reirme... Pero por sobretodo quiero jugar a que no te has ido. Quiero jugar a que estas conmigo, quiero jugar a encontrarte, quiero jugar a descrubrirte en cada rincón. Quiero jugar a que el 9-11 no existió.

Ven a jugar conmigo, Viejita.