sábado, 26 de septiembre de 2009

Otra triste historia, como tantas que he escuchado.



A veces me siento atrapada en un circulo vicioso. Me da la impresión de que el tiempo se rompió y que me tiene presa en una trampa, viviendo y pasando por las mismas cosas periódica y sistemáticamente. Y es que me ha tocado ver, escuchar, sentir y pasar tantas veces por las mismas situaciones que es inevitable no sentirme así.

El tiempo es mi mejor enemigo. Es escaso, es duradero. Cuando quiere pasa lento y cuando no es efímero. Casi caprichoso... juguetón. Quizás traicionero. Corre. Camina. Pasa. Avanza. Se detiene. Retrocede. Continúa. Se pierde. Y eso es lo peor: perder el tiempo. ¿quien no se ha sentido a contra-maquina? En contra del tiempo, al revés, hacia el otro lado. El tiempo es tramposo. Te acorrala, te ahoga, te cansa, te sigue y te pilla.
Estoy cansada. Es verdad... la vida pasa y pesa. Me ha tocado duro este año. Tengo la sensación de que voy tarde a todo, que me limito, que me condiciono... que me amarran las cosas que hacer. Mis obligaciones las acepto y las cumplo, es parte de mi responsabilidad... pero (siempre hay un pero u.U) hay cosas que cargo, que arrastro, que según yo no deberían preocuparme. Me estresa tener que estar pendiente de tanta cosa. Sobretodo cosas que no son mías...
Tengo ganas de salir, de gritar, de sentir, de desconectarme, de reírme, de sacarme tantas tonteras y gentes de la cabeza, de despreocuparme, de no-pensar-en-absurdos, en dedicarme a mi, en... Quiero ser feliz. Soy feliz. No es que me esté quejando de todo... pero de verdad, estoy cansada... Ahora, a tratar de estar mejor.




Vidas perdidas. Vidas malgastadas. Entradas y salidas, confundidas. El tiempo se me escapa, se cae, se desliza por mis manos. Rebota en el suelo, pero mis manos están atadas. No puedo moverme. No puedo recojer ni un solo segundo de tu tiempo. No tengo tiempo. No tienes tiempo. No tenemos tiempo. Todo se nos va. Todo nos queda.




Despacio pasan las horas cuando quiero tener sueño, cuando es el sueño que quiero las horas pasan corriendo. (Despacio - LOVG)
Si pudiera regresar en el viento te evitaría la mala suerte de conocerme... y de paso me evitaría yo tantas cosas.

sábado, 5 de septiembre de 2009

PensamientoSilencioso


-->
-->
[...]
No te vayas
No te vayas

Cuando él cerró la puerta
y la casa se hizo inmensa,
su madre lo encontró
sobre la escala
con los ojos abiertos
como dos universos
que aprenden el color
de la nostalgia.
Fue casi dolorosa esa canción hoy. Hay cosas que no dejan de doler, cosas que no entiendes, que no disfrutaste, que perdiste, que mantienes, que se van, que a veces quieren volver, que se ven, que te vuelven a doler, que igual te hacen sufrir, que te hacen un poco más fuerte, pero que igual son capaces de dejarte como niño chico, con miedos y el llanto en la garganta queriendo explotar y salir.

Tenía dos años cuando mis papás se separaron. Mi hermana venía en camino; y las cosas ya no andaban bien. Por razones de "sanidad" para nosotras y para que "creciéramos en un entorno familiar", vivimos los cuatro juntos hasta que yo tenía unos once años, mas menos. Aunque yo creo que fue más por miedo de mi mamá, y quizás un poco por apariencia. No me gustan mucho estos recuerdos. Para mí fue horrible cuando supe, por boca de mi madre, que ellos estaban separados; obviamente, cuando era más chica me preguntaba interiormente por qué mis papás no dormían juntos, por qué no conversaban... y debo reconocer que me mataba no haber visto nunca un beso de ellos dos. Era más incómoda que grata nuestra vida así; pero cuando uno es pequeño no se fija tanto en las actitudes o en los detalles, después cuando ya somos grandes nos damos cuenta de las cosas y descubrimos el por qué de algunas cosas.

La noche en que colapsó todo, la tengo intacta en la memoria. En esa época, me acuerdo, que casi no estábamos en la casa. Mi mamá aprovechaba cualquier ocasión o excusa para estar en otra parte; mi papá también pasaba poco por ahí, trabajaba harto, salía con amigos, o se quedaba quizás en qué parte. Entre ellos dos apenas se saludaban. Volviendo al asunto, no era tarde, más o menos las 21:30, quizás un poco menos, quizás un poco más. Lo sé porque estaban dando las noticias. Mi hermana y yo estábamos con una amiga, íbamos a jugar Nintendo. Bueno. No me di ni cuenta. Y ya estaban discutiendo, por qué discutían, es algo realmente absurdo y no quiero mencionarlo. Hubo un silencio, y escuché "es mejor que te vayas, ni estás aquí", la respuesta, fue lo peor: "no te preocupes. Apenas podamos, nos vamos"... La primera imagen que se me viene a la cabeza, es la de mi mamá sentada en la cama de mi hermana; yo me quedé parada en la puerta. No me atreví a decir nada. No quería entrar, de un momento a otro sentí que ya no era mi casa, estaba ajena a mi mundo. Mi mamá me miro y me dijo que nos íbamos a ir, yo la miré: no me aguanté el llanto y me tiré en la cama. Tenía miedo. No quería perder lo que tenía, no quería tener menos a mi papá, no quería perder el poco tiempo que compartía con él.
No sabía con exactitud cuando nos cambiaríamos. El día aquel llego sin que pudiera darme cuenta. Mi mamá se puso de acuerdo con mi tía, y en su camioneta fueron a buscar las cosas más grandes. En el auto de mi abuelo, íbamos mi hermana y yo. Me senté en la parte trasera, con mi oso de peluche... y lo único que pensaba, era que mi papá iba a estar solo, que la casa estaba casi vacía. Igual que yo. Mi abuelo nos dejo donde mi abuela, y no me acuerdo mucho. Suprimí esa tarde de mi memoria, pero me acuerdo que en la noche no podía dormir. Es horrible sentirse de ninguna parte... sabía que no tenía que estar ahí, pero tampoco tenía donde más estar.


Es difícil para un niño entender estas cosas. Y es más difícil aceptarlas. Sientes como lo tuyo, se te va de las manos. Y te frustras sabiendo que no puedes hacer nada (tampoco sabiendo que NO DEBES hacer nada, porque no es tu problema, aunque te afecte directamente). Es complicado saber que en ese momento se está yendo alguien/algo de tu vida. Y es más complicado y doloroso cuando te estás yendo tú, cuando tú ya tienes que no-estar; cuando, de cierta forma, abandonas lo que eres, lo que quieres y lo que tienes. Tengo 18 años, y hace tiempo entendí que era lo más sano. Pero sigo pensando que las cosas podrían haber sido diferentes. Sinceramente, no siento a mi papá. Tengo su imagen, es verdad, pero siento que cumple su rol de comprar cosas, de pasar plata, de salir a veces y no algo afectivo. Aprendí a vivir sin ti, pero así no soy feliz.

Ahora, vivo con mi madre. Ya no con mis abuelos. Mi papá, tiene su vida apartada de la mía: tiene su pareja, otro(s) hijo(s) [no sé cuantos habrá repartidos por ahí], su trabajo, sus amigos, sus panoramas. Mi mamá, tiene su pareja, JP, y a nosotras dos. Aunque es difícil entender esto, JP ha pasado a ser más mi papá que el biológico; hacemos más vida familiar juntos. Y, quizás por eso a veces lo defiendo tanto de mi mamá, porque no quiero volver a perder eso...



Hoy te escribo desde el silencio, del inmenso vacío que yo siento sin ti.

martes, 1 de septiembre de 2009

te voy a decir una cosilla




- Porque te quiero.
- Porque me quieres.
- Porque escuchas/lees mis tonteras.
- Porque eres importante.
- Porque, aunque no nos vemos tan seguido, apareces siempre.
- Porque vienes a tomar cafecito conmigo.
- Porque nos costaba comer tallarines aquel día.
- Porque eres una buena compañia.
- Porque intento ser buena compañia para ti.
- Porque cuando te necesito, estás.
- Porque cuando tengo pena, me confirmas que estás.
- Porque eres distraida.
- Porque te rascas las cejas.
- Porque eres muuuuuy nerviosa.
- Porque te ríes.
- Porque me sonríes cuando me ves.
- Porque, a veces, me saludas a lo lejos.
- Porque te despides de beso español.
- Porque tengo un paño con poco olor a ti amarradito a mi cama.
- Porque tienes (¿?) mi/tu bufanda y ya no la usas.
- Porque tienes bajas las defensas.
- Porque te duele la espalda.
- Porque tu nombre empieza con M
- Porque me entiendes.
- Porque intentas entenderme realmente.
- Porque sabes harto de mi aunque lo olvides.
- Porque te miré bonito.
- Porque te gustó mi mirada.
- Porque mi abuela te quiere.
- Porque quieres a mi abuela.
- Porque me aceptas.
- Porque eres del otro curso.
- Porque tenemos casi todas las clases juntas.
- Porque eres tú.
- Porque tu sonrisa es un buen motivo para ser alguien mejor.
- Porque cuando ando tontita me preguntas "que le pasho" y me haces reir.
- Porque te gusta la luna.
- Porque me acompañaste a la Ex-Oz
- Porque fuiste conmigo al arena a ver a una española rara que canta bien.
- Porque te aprendes canciones para salir conmigo.
- Porque me cuidaste cuando me perdi en el metro [bodies]
- Porque viste If Only conmigo y no lloramos!
- Porque te acuerdas de mi los 14.
- Porque, insisto, eres RE especial.
- Porque te voy a echar de menos.
- Porque te estresas.
- Porque nos estresamos.
- Porque no quieres más.
- Porque estas viejita, como yo.
- Porque eres parte de mi vida.
- Porque eres la suerte de mi vida.
- Porque estoy aqui para cuando me necesites.
- Porque si.
- Porque no.
- Porque quizás.
- Porque a veces.
- Porque nunca.
- Porque algún día.
- Por eso, y por muuuuuuuuuucho más, te quiero! y no te quiero poco!... te quiero MUUUCHO!
- Por todo también, gracias :)!
- Feliz Cumpleaños!
- Felices 18!
- Bienvenida a la vida!





...Si tú me abrazas no existe el dolor, si tú me hablas yo entro en razón. Con solamente mirarme una vez guías mis pasos allá donde voy, y es que el pilar de mi vida, tus ojos azules son mi religión... [;] que no soy fácil lo sabes muy bien, que me has cosido las alas también, que sin tus manos no puedo vivir, que con tu calma consigo seguir... Tú, la que me hace reír otra vez, tu caballito desbocado ves quiere decirte TE QUIERO; y hoy te prometo que todo irá bien, que eres el ángel que guarda la fe que tengo en todos mis sueños...


No me gusta el coro de esa canción xD!