Horario de verano y nada cambia.
En otra vida me hubiera gustado llamarme Nadia. Y que quizás, así, podrían decirme Nadie y no me importaría.
En esta vida, hubiera dado todas mis respiraciones por ti. No, por ti hubiera dado la vida completa. Pero hubiera dado más, por ser importante. Por ser la mitad de importante que nunca seré para ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario