jueves, 27 de noviembre de 2014

Y que poco a poco, te quedaste sin lugar.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Soy las brasas de una llama extinguida,
donde me dejé la vida (intentándola avivar).

viernes, 21 de noviembre de 2014


Escribo a veces para recordarte. Y mentir, hablar, contar, pensar, llorar, hacer llorar.
Otras veces, para recordarte escribo. Y miento, cuento, pienso, invento, lloro.
Unas pocas no hago nada más que dejarme tocar por el olvido.

miércoles, 5 de noviembre de 2014


No el doble, ni por dos, ni al cuadrado,
sino con la fuerza de un ejército
de tres mil latidos y doscientos litros de sangre
que queriéndote dar más de lo que tiene
te da todo lo que es. 

 

martes, 4 de noviembre de 2014

Y no sé si quiero irme o me quiero quedar. Lo que sé es que ya no quiero que me duela más

Noviembre



He estado pensando si será una coincidencia que ya no me acuerde de tu voz, que me agarre la soledad y me golpee tan fuerte en las costillas que me deje apenas respirar.
Puede que sea una casualidad que la luna esté llena.
O que justo han pasado cuatro años desde que no te veo.
Que lo último que tengo de ti, es una foto pixelada con tu cara de dolor.
Que no puedo volver a escuchar tu voz, pero sí tus quejas.
Será una coincidencia que de nuevo vuelvo a llorar por miedo a perder a una mamá. Otra vez. 
La verdad es que, buscando tu luz sólo encuentro oscuridad.
Recordando tu sonrisa sólo aparecen lágrimas.
Que tu olor no me visita y me pierdo en otros aromas.
He quemado cuatro calendarios,
y se me han pasado volando,
 siendo los más largos de mi existencia.
Que pensar que vivas de nuevo
s ó l o                      m e                               acerca     (más)     a  la       m   u   e  r   t  e 

Yo creía que no podía vivir sin tí.
Pero puede, que ahora, hoy, ayer y pasado mañana
no me sienta tan viva.

Déjame el aire que te sobra respirar.