martes, 4 de noviembre de 2014

Noviembre



He estado pensando si será una coincidencia que ya no me acuerde de tu voz, que me agarre la soledad y me golpee tan fuerte en las costillas que me deje apenas respirar.
Puede que sea una casualidad que la luna esté llena.
O que justo han pasado cuatro años desde que no te veo.
Que lo último que tengo de ti, es una foto pixelada con tu cara de dolor.
Que no puedo volver a escuchar tu voz, pero sí tus quejas.
Será una coincidencia que de nuevo vuelvo a llorar por miedo a perder a una mamá. Otra vez. 
La verdad es que, buscando tu luz sólo encuentro oscuridad.
Recordando tu sonrisa sólo aparecen lágrimas.
Que tu olor no me visita y me pierdo en otros aromas.
He quemado cuatro calendarios,
y se me han pasado volando,
 siendo los más largos de mi existencia.
Que pensar que vivas de nuevo
s ó l o                      m e                               acerca     (más)     a  la       m   u   e  r   t  e 

Yo creía que no podía vivir sin tí.
Pero puede, que ahora, hoy, ayer y pasado mañana
no me sienta tan viva.

No hay comentarios:

Publicar un comentario