martes, 24 de febrero de 2015

Tengo el corazón he ri do.

viernes, 20 de febrero de 2015

Entonces fue como mirar una foto tuya sin reconocerte. O quizás no querer verte más. Vaya uno a saber.

Había dicho que el verano había secado mi corazón. Hasta que llegó la lluvia y me salvó.

martes, 17 de febrero de 2015

La pena está bailando con el llanto.

lunes, 16 de febrero de 2015

Si resistimos a esto, resistiremos a cualquier cosa.

domingo, 15 de febrero de 2015

A veces tengo todo muy claro, y otras muy oscuro.

viernes, 13 de febrero de 2015

La lluvia cae sobre el cielo gris.
El tiempo pasa y no puedo reír.
La noche es larga y mi voz amarga.
Hoy, he visto despertar el sol.

martes, 10 de febrero de 2015

Que me arrastre el viento


Hoy ha sido uno de esos días en que uno no se da ni cuenta que se hizo de noche. De la nada es madrugada. Estoy sola, en esta cama que es inmensa. Está helado y me acuesto con calcetines. Pienso en ella. En sus besos. En estar lejos. Es tarde y en mi casa no hay más ruidos que el que hacen los árboles chocando contra el viento. Aunque cada vez es más tenue. Cierro un poco los ojos y me veo atravesando una niebla. Es la Soledad. Cada vez se hace más espesa y me cuesta seguir el camino. Abro los ojos y ahora Soledad está acostada conmigo en la cama. Me toma de la mano y me lleva de paseo.
Hay viajes que no tienen fecha de retorno. Y hay otros, que nunca sabes cuándo partirás.

lunes, 9 de febrero de 2015




No hay más fuego en el infierno del que hay dentro de mi piel.

sábado, 7 de febrero de 2015

Necesitamos sentir al otro presente en ese espacio intangible que es sólo nuestro. Un frío amanecer.

jueves, 5 de febrero de 2015

Algo que se besa y sabe amargo.

martes, 3 de febrero de 2015

(in)quietud



Querer y no tener. Estar en el lugar incorrecto. Mirar la luna desde el punto cardinal equivocado. Ocupar la coordenada que no me corresponde. Caer en el nihilismo. No tener hambre. Que te ofrezcan veneno frente a mucha sed. Los segundos eternos y las noches bailando. Cerrarse los ojos para no querer abrirlos. Mirar el cielo sin encontrar su luz en ti. Agujeros negros tragándose las estrellas y vomitando nubes. Dedos morados y heridos. Cortes que no duelen. Pero queman. Piscinas limpias y sin uso. El calor corriendo en las rodillas. Árboles con brisa y sin sonido. La vida sin prisa. El sur llegando a ninguna parte. Arena sin playas. Estaciones de metro que no me llevan al sitio que quiero llegar. Livertad con V porque no existe. Siete domingos por semana. Libros llenos de lágrimas y películas que no se le parecen. Vasos vacíos de cerveza. Sal amarga en los bordes. Platos llenos por culpa del vacío. Las plantas creciendo. Habitar el lado oscuro. Sin querer ver la luz. No tener meses por delante. Ni cosas por hacer. Inercia.

Son los restos que quedan de mi lo que pude salvar del incendio.

Tengo síndrome de abstinencia de amor y besos. Es terrible.