miércoles, 27 de mayo de 2015

Miércoles.



Hay días que no quiero volver a casa. Como hoy, que dejé pasar un metro tras otro. Alcancé a contar diez. Mientras me acordaba que antes de enfermarse, mi abuela lloraba diciendo que no iba a ver a ninguno de mis primos saliendo de la universidad. No puedo evitar pensar en eso.

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