miércoles, 29 de abril de 2015



Hay días que me gusta mucho y me siento muy cómoda caminando y que nadie me note. Otros, preferiría sentirme más importante.

miércoles, 22 de abril de 2015



Dijo hola y adiós,
y el portazo sonó
como un signo
de interrogación.

martes, 21 de abril de 2015



Ojalá poder decirte todo lo de estos días. Quizás contarte lo que pienso. Lo que se me ocurre, mis ideas. Pero no. La subjetividad es un territorio demasiado oscuro cuando se piensa racionalmente. Hablemos del ojo por ojo y lo justo que es. Dime de tus planes, que yo te ocultaré los míos. No sé mentir, pero soy experta en quedarme callada. Y así, ahogándome, seguí caminando.

domingo, 19 de abril de 2015

Sole(dad)


La soledad es como la lluvia. Es buena siempre y cuando sepas que en algún momento volverás a un lugar seco.

Y mi problema es que nunca sé cuándo dejaré de estarlo. ¿Te imaginas pasar el resto de la vida mojado? 

jueves, 16 de abril de 2015

Mi corazón está invadido al punto de sólo responder a un amor. Y empiezo a creer que cualquier otro amor fue producto de algún corazón falso que inventé. O me inventaron.

martes, 14 de abril de 2015

F.



Una de nuestras escenas recurrentes, era en la que me reclamaba porque me cuesta -o costaba- mucho ser feliz.
- Dudo que alguna vez hayas experimentado felicidad de verdad. Como que no la entiendes - me decía-.

Y claro. Si para mi la felicidad como tal, era demasiado compleja y difícil de alcanzar. Pero no era que no fuese feliz. Sino que no tenía lo que necesitaba. No lo sabía, ni lo pedía tampoco.

Hoy puedo decir que convivo más con la felicidad. Aunque no se me note. Ahora la concibo como una mezcla extraña de emoción con matices de sentimiento, que es más madura. Creo fuertemente, que la felicidad, como los dolores y las heridas, es una procesión que se lleva por dentro.

sábado, 4 de abril de 2015



Soy egoísta y tengo un cuaderno, escrito a mano, donde cuento todo lo que no puedo decir.

De un tiempo a esta parte.




Una vez, yo estaba triste, quejándome, de mis desgracias y no lloraba. Vivía con mi abuela, y me miraba distnate desde su pieza, mientras yo hablaba con mi mamá.
Madre me dice que mi vida en ningún caso ha sido triste. Que lo he tenido todo. Le tuve tanta rabia porque nunca fue capaz de mirarme ni saber nada de lo que pasaba.
Me acosté entonces con mi abuela y la abracé. Desde entonces me duermo sabiendo con quién y pongo la mano para saber el espacio ocupado -y dejar el miedo de que invadan mi cama-. Con la luz apagada me dijo que desde un tiempo hasta ese día, yo estaba viviendo con una cajita adentro, y que si no tenía cuidado se iba a cerrar, quedando recubierta y enterrada. "Cuando uno deja pasar las cosas, después es más difícil hacer que no pasen". Infinita sabiduría, mezcla de amor y experiencia. Dicho y hecho. Me enfermé como nunca. Me abandonó el alma y las ganas. Saqué de mi todo lo equivocado, y por accidente 27 kilos menos.

Me equivoco y creo que tengo un año menos. Será, quizás, porque tengo entre borrado y bloqueado el 2004. Que quiero arrancarme ese año y no haberlo vivido. Porque así yo tendría muchas cicatrices menos. Y no conocería el odio.