viernes, 7 de agosto de 2015

Abro cualquier cuaderno o una libreta y me encuentro con alguna frase para ti. Borradores de cartas antiguas. Ideas sueltas. Algo que mostrarte en cualquier momento.
Tengo miedo, porque a veces no sé cómo reaccionar. Tengo miedo, porque no sé con cuál de mis mecanismos de defensa te desagradaré hoy.
A veces siento que puedes saber lo que pienso o lo que escribo. Y no sé si es más una vergüenza o un alivio que conozcas el desastre de mi cabeza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario