Me agobian estas noches de desvelo.
De oscuridad.
Con cama grande y un vacío enorme.
Que el cambio de hora,
la m e n t e
o lamentos.
Pienso tanto que mi sinapsis parece deporte neuronal.
Duermo poco.
Duermo mal.
Sueño extraño.
Tragedias
abandonos
ahogos
olvidos.
Y entonces te espero.
Te espero tanto,
que cierro los ojos
para imaginar tus labios
-que me sé de memoria-
porque
en ti
contigo
a tu lado
teniéndote
teniéndonos
sabiéndote
es la única forma
sólo así
apaciguo mis monstruos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario