sábado, 3 de agosto de 2013

Amor nuestro.

Mi mamá me retó la vez que le comuniqué que no soy católica, dijo que lo era por obligación y para siempre porque me habían bautizado. Nací lejos de dios. Y mis últimas (o las únicas) fuerzas/energías creyentes, se cayeron -inevitablemente- en una tumba abierta mientras bajaban el cuerpo de Abuela y yo corría lejos. Todavía me cuesta encontrar ese lugar, por lo mismo asumo que sigo sin estar cerca. No sé rezar, no sé pedir. Pero creo, con firmeza y todas mis fibras, en algunas cosas. No nos rindo culto, pero nos tengo fe:

 
Amor nuestro, que no estás en la tierra ni en el cielo -ni en el infierno-. Sagradas sean tus cuatro letras, y tus infinitas formas de manifestarte. Hágase tu voluntad en el norte, centro o sur; en la cordillera o en el mar, en mi valle o en tu ciudad. Que siempre pase lo que tenga que pasar. Danos los besos de cada día. Perdona a la distancia que aleja nuestros cuerpos y que nosotras perdonamos contando los besos que caben en ella. Déjanos caer y déjanos subir.


Apiádate, también, de los corazones que no conocen el amor y no nos entienden.

Así sea. 

#2 No sé por qué, peor el dos lleva al 13:

https://www.youtube.com/watch?v=Uv7vty6GqGs

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