sábado, 26 de abril de 2014

Nada sirvió porque su mente estaba fuera de mi modo de ver la vida. Quizás se equivocó o me equivoqué...

domingo, 20 de abril de 2014

Y nada, nada nos separaría. Seremos nosotros, un día nada más.

lunes, 14 de abril de 2014

Algo como ser feliz.


Una vez, mi abuela me dijo que no llorara tanto porque un día se me podía olvidar como ser feliz.
Y yo, que siempre lloré más de lo que debía, no le hice mucho caso.

Hoy quiero decirle vieja, que cuando se me olvida como ser feliz, pienso en ti. En tus orejas suaves, en el olor de tu cuello, en las arrugas de tus manos. Y que igual lloro con tu recuerdo. Pero sé que no hay nada tan grande como el amor que te tengo, ni mayor suerte que la que tuve por conocerte.

Llueve otoño



Caminar por una calle eterna, que sigue siendo golpeada por el sol. Era otoño y verano al mismo tiempo. Quizás también pudo ser invierno.
Cada paso me acerca al frío. Es casi una transición, como caminar entre las estaciones.
Y el ruido de las hojas secas, me recuerdan que casi estoy en mi casa.
Ese sonido, es igual a sentirse solo.

jueves, 10 de abril de 2014


Corazón ahora tienes que pedirte perdón, por creerte siempre feo y culpable.

lunes, 7 de abril de 2014

Bajitas las defensas.



No tengo ningún trastorno de personalidad, o por lo menos ninguno que se haya manifestado hasta ahora. Que lo mío no son rasgos narcisistas, son mecanismos de defensa.
Y ahora, que tengo bajitas las defensas, me siento basura.

viernes, 4 de abril de 2014

Dirigirse hacia todo.



Respiración holotrópica y aparecen los colores más guapos que haya visto nunca. Escurren por las paredes que había pensado que eran blancas, y no. Las cortinas bailan pero las ventanas están cerradas. Hace calor y ya siento que me quemo, por la espalda.

Defínanse en una palabra, dice una voz a lo lejos.

Autopistas, pienso yo.

Ya estoy parada en una carretera cualquiera. Lejos de todo, pero cerca de ti. Tengo las piernas dormidas. Camino sin moverme todos los kilómetros que recorrería por ir a buscarte. O por buscarnos. Los árboles giran y llueven hojas secas, que brillan como nunca. Y yo las piso. Se deshacen ahora bajo mis pies, haciéndome cosquillas.

Inhalen en dos tiempos, boten en tres.
Que baje los latidos.
Que sintamos nuestro propio corazón
y de a poco, abrir los ojos.

Yo los abro. Y estoy sentada, en el suelo, frente a una silla vacía que está acercándose a mi frente.

miércoles, 2 de abril de 2014

(Déjame oír como te marchas)
No vuelvas hasta mañana y que tu ausencia sea también la falta de mi mismo.

Loslunesquetedebo.