Caminar por una calle eterna, que sigue siendo golpeada por el sol. Era otoño y verano al mismo tiempo. Quizás también pudo ser invierno.
Cada paso me acerca al frío. Es casi una transición, como caminar entre las estaciones.
Y el ruido de las hojas secas, me recuerdan que casi estoy en mi casa.
Ese sonido, es igual a sentirse solo.