Oh vómito, llegaste y me diste mucho asco.
Oh vómito, oh vómito, oh vómito.
No puedo escribir odas, pero puedo decir que ojalá uno pudiera vomitar la pena. O quizás vomitaba por pena. Se supone que el síntoma es la solución que encuentra el aparato psíquico entre impulso y defensa; y que al mismo tiempo, el síntoma te evita un sufrimiento mayor. Si existe el alma, la vomité hoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario