lunes, 29 de diciembre de 2014

Como esa foto tuya.


He intentado hacer una lista de cosas que me gusten tanto como esa foto tuya. Lo que se me ocurre, es tú dormida, tú vistiéndote, tú desvestida. Tú comiendo, tú con hambre. Tú siendo vanidosa, y tú desordenada.


domingo, 28 de diciembre de 2014

La llama que me quema cada vez que te veo. O te imagino. O te toco.

viernes, 26 de diciembre de 2014



Bésame en la noche más oscura y acaríciame con tus versos tristes.

domingo, 21 de diciembre de 2014

El amor es un viaje de repentinas caídas y de levantarse, de indispensable vértigo e infaltable adrenalina. El amor construye calma. Late y gime. Agita. Late y calma. Respira. Besa. Huele. Aprieta. Duele.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Si me concedieras un deseo para hacerme feliz, me cortaría todo lo que sobra de mi.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Los barcos de papel volvieron a llorar de pena.

martes, 9 de diciembre de 2014



Mi mejor poesía, es mirarte a los ojos.
Verte con los ojos cerrados.
Temblar cuando te miro desnuda, y ni siquiera estoy contigo.
Mis mejores versos se construyen con tu respiración.
Las estrofas más bonitas son los atardeceres sentada a tu lado.
Empezar el día contigo es el mejor título que podria tener.
Nuestro plural, mi conjugación favorita.
Y así.


jueves, 27 de noviembre de 2014

Y que poco a poco, te quedaste sin lugar.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Soy las brasas de una llama extinguida,
donde me dejé la vida (intentándola avivar).

viernes, 21 de noviembre de 2014


Escribo a veces para recordarte. Y mentir, hablar, contar, pensar, llorar, hacer llorar.
Otras veces, para recordarte escribo. Y miento, cuento, pienso, invento, lloro.
Unas pocas no hago nada más que dejarme tocar por el olvido.

miércoles, 5 de noviembre de 2014


No el doble, ni por dos, ni al cuadrado,
sino con la fuerza de un ejército
de tres mil latidos y doscientos litros de sangre
que queriéndote dar más de lo que tiene
te da todo lo que es. 

 

martes, 4 de noviembre de 2014

Y no sé si quiero irme o me quiero quedar. Lo que sé es que ya no quiero que me duela más

Noviembre



He estado pensando si será una coincidencia que ya no me acuerde de tu voz, que me agarre la soledad y me golpee tan fuerte en las costillas que me deje apenas respirar.
Puede que sea una casualidad que la luna esté llena.
O que justo han pasado cuatro años desde que no te veo.
Que lo último que tengo de ti, es una foto pixelada con tu cara de dolor.
Que no puedo volver a escuchar tu voz, pero sí tus quejas.
Será una coincidencia que de nuevo vuelvo a llorar por miedo a perder a una mamá. Otra vez. 
La verdad es que, buscando tu luz sólo encuentro oscuridad.
Recordando tu sonrisa sólo aparecen lágrimas.
Que tu olor no me visita y me pierdo en otros aromas.
He quemado cuatro calendarios,
y se me han pasado volando,
 siendo los más largos de mi existencia.
Que pensar que vivas de nuevo
s ó l o                      m e                               acerca     (más)     a  la       m   u   e  r   t  e 

Yo creía que no podía vivir sin tí.
Pero puede, que ahora, hoy, ayer y pasado mañana
no me sienta tan viva.

Déjame el aire que te sobra respirar.

lunes, 27 de octubre de 2014

Desordenaría las calles y volvería a pavimentarlas con mis manos, sólo para no encontrarte en mi camino. O toparme contigo. Quién sabe.

domingo, 26 de octubre de 2014

Coaching

La tarea de coaching era responder preguntas y hacer saber las respuestas. Mi forma es esta.



La autoestima, es en cierta medida la distancia entre el yo ideal y el yo real, acompañado por una valoración subjetiva positiva cuando esta es corta, y negativa cuando es demasiado grande. Sirve para protegernos y desarrollarnos, porque implica preocupación, reconocimiento, cuidado y amor por uno mismo. Se relaciona con el desarrollo personal porque nos ayuda a poner límites: qué me permito hacer con y por un otro, y qué le permito a otro hacer conmigo y por mí. De acuerdo a la autoestima, se van estableciendo las relaciones sociales y son un factor importante de cómo nos llevamos con el otro: yo me llevo bien con los demás. Cuando sé que he hecho algo mal o he pasado a llevar a alguien, pido disculpas y reconozco mis errores. Cuando alguien me pide disculpas, las acepto en medida que se pueda personar. Si alguien me critica, no me siento menos ni me siento mal. Aunque debo reconocer que hay opiniones y críticas que afectan más que otras. Cuando me dicen algo positivo, bonito o bueno, lo recibo con gusto y trato de no olvidarlo. Entiendo que todos somos diferentes y acepto que todos nos constituimos desde la diversidad. Porque qué fome que todos seamos iguales o que seamos lo mismo. No critico las otras forma de ser, pero tengo la capacidad de hacerle saber al otro cosas que me desagradan o que no hacen bien. De la misma manera, soy consciente de mis defectos y los acepto, reconozco que soy pesada, mal genio y más sentimental de la cuenta, pero también estoy en conocimiento de mis cualidades y por lo mismo me desanimo cuando siento que no son valoradas.
Para cuidarme  escucho música, salgo, juego Candy Crush y veo series. ¿Cómo quiero que me cuiden? Yo creo que el principal de los cuidados es prestar atención y darse cuenta del otro, porque aunque no sean capaces siempre de satisfacer las necesidades, conocerlas ya es un paso. Me gustaría quizás recibir más atención, ser más considerada y cosas así. Aunque tampoco me siento maltratada, entonces no sabría bien qué decir. Quiero que me cuide la gente que amo/quiero, con quienes tengo más contacto y quienes yo también cuido. Yo cuido preocupándome mucho, considerando las cosas que pasaron-pasan-y-pasarán, me fijo en los detalles y atiendo. Dar amor es la mejor manera de cuidar.

sábado, 25 de octubre de 2014

Una pequeña parte del mundo

(Mundo al revés)

Hay un gato huyendo de un ratón. ¿Quién podrá el cascabel al roedor?



domingo, 19 de octubre de 2014

Quien mucho se ausenta, pronto deja de hacer falta.


parte de la disonancia cognitiva, es también renegar de las creencias.

jueves, 16 de octubre de 2014

Hay dos tipos de personas en el mundo. Las que siempre consiguen lo que quieren, y las que no.

domingo, 12 de octubre de 2014

You're gonna lose that girl.



Entre las crisis vitales me viene también el ahogo y la crisis respiratoria. En compañía del sonido de mi pecho, y como cada cierto tiempo, hago el ejercicio de pensar quién soy, quién no quiero ser, cómo quiero ser. Hace un tiempo no quería ser esa que podía ser usada por alguien más. Hoy pienso, y quiero ser esa que es valorada. Generalmente, me dedico a dar cuenta de lo que son otros, de lo que eres tú para mi. Todo lo que significas en mi mundo. Pero es poco del caso contrario.
Tengo tanta tos, que reconozco que me daba miedo dormir. Que quería llorar y no podía porque me congestionaría más. Que quería despertar y tener algo que leer. Que quizás, lo que me acorrala es la nostalgia, las ganas de que volver a días pasados. Que la melancolía me emborracha, y con su efecto contrario me hago guapa para cualquiera que me mira ahí, triste. Puede que sea que la libertad es demasiado traidora y quema. Que yo no quiero que me amarren, pero tampoco quiero que me empujes al mundo y tenga que darte la espalda. Digo siempre que no quiero perderte, porque perderte es en parte perderme a mí también. Pero no dimensiono qué será ser perdida por ti. Sin que me tomes la mano o me beses en los semáforos cuando apenas tengo fuerzas para abrazarte. Andar por ahí para que salgas a buscarme. Es que en efecto, y como causa de mis formaciones reactivas, es por eso que me voy. Porque lejos de todo soy paciente y soy difícil de derrumbar. Soy resiliente y altruista. Me tomo un tiempo para estar en el suelo y es ahí donde me hago fuerte. Pero cada vez que es tu piel la que me choca y es tu voz la que me llama, me sano más rápido. Así como en una canción, tiendo a recuperarme en la cuna de tus cráteres.

sábado, 11 de octubre de 2014

Porque al final el dolor será vitalidad.

martes, 7 de octubre de 2014

Tengo tanto miedo de perderme más

lunes, 6 de octubre de 2014

Qué triste dicen todos que soy.



Me da tristeza octubre, la primavera y las flores.
Para mí, es una época de más alergias que alegrías.
Tanto, que he llegado a culpar a la luna llena.
Pero no, yo soy culpable de mi propia tristeza.

domingo, 5 de octubre de 2014



Tengo una parte herida, que sigue siendo potencialmente herible, y una parte hiriente, que será siempre exponencialmente destructora. No digo destructiva, porque no atenta contra mí misma.
Hablo de dos mujeres, que son yo y sin embargo no alcanzan a serme. Una es más débil, pero la fuerte nunca puede complemante con ella.

Pienso dos cosas, casi compulsivamente:

La primera, tengo mucha nostalgia de una ciudad que significa reencuentro.
La segunda, creía que tenía dominada la soledad social, pero sinceramente me siento tremendamente sola los martes y los jueves.

jueves, 2 de octubre de 2014


Con tres heridas yo: la de la vida, la de la muerte, la del amor.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Detén el invierno.




La gente suele creer que la primavera es la estación del amor.
Por las flores, el verde, el sol.
Pero lo que pocos saben, es que la primavera lo pone a prueba.
Y la verdadera estación del amor, es el invierno.
Entre el frío, la lluvia, la oscuridad.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Y cinco años antes, él preguntaba si era normal que le sangraran las orejas.

martes, 23 de septiembre de 2014

Sentir que este invierno se acaba.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Y le hablo de esa amante inoportuna, que se llama Soledad.

viernes, 19 de septiembre de 2014


Lo invisible existe sólo porque no se ve.
No soy la foto del carnet.
No soy la luz en el balcón.

(...)

No sé muy bien a dónde voy,
para encontrarme, búscame
en algún sitio (entre la espada y la pared)

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Y ahora quién se acuerda.

jueves, 11 de septiembre de 2014


Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Horario de verano y nada cambia.
En otra vida me hubiera gustado llamarme Nadia. Y que quizás, así, podrían decirme Nadie y no me importaría.
En esta vida, hubiera dado todas mis respiraciones por ti. No, por ti hubiera dado la vida completa. Pero hubiera dado más, por ser importante. Por ser la mitad de importante que nunca seré para ti.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Weltschmerz.

Contacto con una pena más profunda que la que sentimos en nuestras pequeñas y cotidianas miserias humanas. Una pena cósmica, aquella que sentimos en momentos especiales, cuando estamos en resonancia con todo el universo. Weltschmerz significa literalmente, la pena del universo.

lunes, 1 de septiembre de 2014




Me pregunto si algún día vivir será mejor que sobrevivir.

domingo, 31 de agosto de 2014



Hubiera renunciado al cielo por seguir mirando tus ojos, hasta que se reflejó mi cara.

lunes, 25 de agosto de 2014



Qué ridículo es el amor si no estás tú para hacer(me)lo.

domingo, 24 de agosto de 2014

If i fell


No agacharía la cabeza en ningún camino, por difícil que sea, si me lleva hasta ti. 
Me levantaré como un héroe, combatiría contra dragones, fuego, lluvia, y vientos terribles.
No me rendiría frente a ningún obstáculo. Los destruiría todos o aprendería a vivir con ellos.
Me mantendré firme ante cualquier temblor, porque la que de verdad me mueve la tierra -y la cama- eres tú.
No soltaría tu mano para agarrar ninguna otra. Ni siquiera la mía propia. 
Me dejaré crecer hasta que la altura resulte algo ridículo.
No dormiría nunca más, sólo por mirarte dormir.
Me desviviría en honor a tu respiración. 
No tocaría a ninguna otra.
Te amaré para siempre, aunque no crea en el para siempre.
No dejaría de amarte jamás.
Me aprenderé de memoria el color de tus ojos.
No olvidaría nunca el verde marihuana que flota sobre tu cabeza.
Me convertiré en aire sólo para rozar tus pulmones.
No sabría vivir sin existir dentro de tu propio cuerpo,


y todo esto por lo bonita que te veías bajo la luz de la lluvia.

sábado, 23 de agosto de 2014

Te desnudé sin quitarte la ropa.



Desde el día uno que no hay otro cuerpo que no sea el tuyo. 
Cómo pensar -o llegar a imaginarme- que sea otra piel la que toca la mía.
Incluso, cómo poder tocar a alguien que no seas tú.
Pienso en ti y es como si no existiera nadie más.

Y es que eres la única que me ha tocado así.
Electrocutando mis poros.
Dándome frío y calor, cosquillas y tranquilidad, 
todo al  m i s m o  tiempo.

Son tus besos los que despiertan todo de mi,
y tu lengua el afrodisíaco más potente.
Qué sería de mi, sin tu saliva en la mía,
sin tu respiración haciendo respirar mis células,
sin tu calor humedeciendo toda mi biología.

Es por tus huesos y por tu carne
que dejaría hasta la última gota de agua en mí cuerpo,
secaría por ti todo mi sistema,
porque eres sólo tú
quien puede volver a llenarme
del delicioso líquido llamado deseo (por ti)
que corre por mis venas.

lunes, 18 de agosto de 2014

Después de algunos años de estudio quería decir dos cosas:

El ser humano es incapaz de separarse de algo que previamente le ha causado placer.

Y, las personas subestiman lo importante que es sentirse importanteby todo lo que es hacerle saber al otro significante que es significativo para uno.

domingo, 17 de agosto de 2014

Que los que matan se mueran de miedo.



Cada cierto tiempo, movilizo mis recursos cognitivos y hago el ejercicio de pensar qué me da miedo, de qué cosas he tenido sustos. Cuando era más chica, me asustaba mucho la oscuridad. Cuando fui más grande, tuve miedo de parecerme a mi mamá. De no ser lo que quería ser, y mucho susto de no ser lo que esperaban de mí. Pero lo superé. Después, tenía miedo de estar sola, de no encontrar gente que me entendiera realmente, de no tener gente que aceptara lo que soy. Tuve susto de que él nunca se fuera de mi vida, y ya se fue - menos mal -.
No tuve nunca un miedo  más grande que el de perder a mi abuela. Y ya pasó. Sobreviví.
He tenido susto de no encontrar el camino correcto. De irme, y no saber volver. De no encontrarme, de no dejarme encontrar.
En muchas ocasiones he tenido miedo de equivocarme. De hacer las cosas mal, y después no poder arreglarlo.
Ahora, tengo miedo de ser el tipo de persona que los otros buscan sólo cuando necesitan algo. Tengo susto de ser alguien para ser usado. No quiero ser esa que sólo está cuando pueden obtener algo de mi. Tengo miedo de dar más de lo que recibo, me cuido de no caer en el egoísmo, pero hoy tengo susto de que las cosas no sean recíprocas. Ya no sé si soy capaz de recibir menos de lo que espero, y tampoco sé si podría dejar que me den más de lo que puedo devolver. Pienso en Sam en If Only, y diría lo mismo. Yo, no quiero ser adorada: quiero ser amada. Y quiero ser considerada.

sábado, 16 de agosto de 2014

A veces no sé qué significa amor.

Te hubiera escrito, por ejemplo que hoy veía a dos personas besarse y yo quería que fueras tú buscando mis labios. Que caminé detrás de una pareja, y yo quería que fueras tú agarrando mis manos.

viernes, 15 de agosto de 2014

Tú me haces más feliz de lo que jamás imaginé que podía, y si me lo permites quiero pasar el resto de mi vida tratando de hacerte sentir lo mismo.

lunes, 11 de agosto de 2014

Sabes, quisiera darte siempre un poco más de lo que te pido.

domingo, 10 de agosto de 2014


Tenía dos cosas en mente por escribir y las olvidé. Sólo recuerdo que una hablaba de naturaleza y naturalidad; y la otra era algo relacionado con el infinito.

El olvido recordó y la oscuridad se iluminó,


No sé si uno a veces se olvida de recordar algo, o nos acordamos del olvido. Lo notamos y está ahí. 
A veces no sé qué es el olvido. No sé si será una etapa, un proceso completo, o quizás una meta. 
Sé que olvidamos para protegernos. Que alejamos de la conciencia todo lo que pueda dañar nuestro aparato psíquico y dañarnos a nosotros. Pero qué pasa si no quiero olvidar. Si no quiero olvidarte, si no quiero dejarte fuera de mi día a día. Y yo no sé, por qué ahora me cuesta un poco más acordarme de ti.
Lo único que podría decirte hoy, querida vieja, es que olvidarte (y perderte) ha sido lo más difícil y doloroso que me ha tocado vivir, y por lo mismo es que a veces evito pensar en ti.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Si es por mi, seguiría hasta el final con el corazón vendado como un ciego de tu mano.

martes, 5 de agosto de 2014

Para ser positivo hay que saber renunciar a algunas cosas en la vida, como los electrones por ejemplo.

domingo, 3 de agosto de 2014

La imagen depende del ojo con que se mire.


El jueves tenía que salir muy temprano, recorrer un trayecto que por lo menos me exigía dos horas de transporte. Abrí la puerta de mi casa en el momento exacto en que empezó a llover. Tomé un colectivo al metro. Caminé dos cuadras y bajé al subterráneo. Hice combinaciones y llegué a una estación intermodal donde en mi perra vida había estado. Perdí el bus y esperé uno por quince minutos. Me bajé y perdí el que debía tomar después. Me bajé mal, y caminé casi dos kilómetros al lado de la carretera, con los camioneros haciendo tronar sus bocinas. Sudé y llegué quince minutos tarde. Putié y maldije al mundo, mientras me perdía entre los números desordenados de las construcciones. Le pedí ayuda a un señor en la calle. Mi entrevista duró menos de 20 minutos. No sabía volver a mi casa. Crucé la carretera, y se me pasaron dos buses. Venía contenta porque creí que me había ido bien. Llegué a la plaza de armas de un pueblito, caminé quince minutos buscando otro bus que me sirviera para volver a mi casa. Me pude venir sentada todo el camino. Se subió un payaso que me hizo reír. Me bajé y caminé.
Por lo menos ahora, conozco San Bernardo.

sábado, 2 de agosto de 2014

Una de las grandes alegrías es cuando alguien te peina.

jueves, 31 de julio de 2014

Siento que me han hecho tres goles. Uno, fue autogol y los otros dos me los hicieron de arco a arco.

lunes, 28 de julio de 2014

Y estaba tan amargo el café que - ni siquiera - podía retenerlo en la boca.

viernes, 25 de julio de 2014

Luz sin oscuridad.



Cómo podría saber yo, lo que es estar en el mundo sin ti.
Cómo podría caminar cerca de los cerros, cruzas los parques. Vivir. Si no es de tu mano.

domingo, 20 de julio de 2014

No tengo por qué estar de acuerdo con lo que pienso.


· Caminaba por Santiago. Por la parte bonita de Santiago. Quizás es idea mía, pero los lugares quedan cargados de los momentos que hemos vivido en ellos. 
Me retracto y digo: Caminaba por Santiago. Por las partes que nunca recorrí contigo. 
Caminaba y sentía el frío. Aunque también pude haber sentido calor, si no me diera lo mismo ahora. 
Entre el calor y el frío no hay mucha diferencia. Desde que me quedé vacía parecen casi lo mismo. 
No ves que por dentro estoy en ruinas, suena en mis audífonos.
Yo camino creyendo que soy feliz. Pero puede que cuando sepa qué es ser feliz, quizás me de cuenta de que en verdad no lo soy.

sábado, 19 de julio de 2014

- Conocí a una mujer en un bar.
- ¿Qué?
- Anoche. Conocí a una mujer en el bar.
- ¿Debería preocuparme?
- ¿Por qué?
- Porque conociste a una mujer en un bar.
- ¿Por conocer a otra mujer? No, no deberías. ¿Porque conocer a una mujer en un bar fue lo más emocionante de mi semana? Sí, deberías preocuparte por eso.
Corre el raco a los pies de la cordillera, como todo el aire que corre por mis pulmones y corre por tus caderas. Y por tus pestañas, por tus labios y tu espalda.
Viene el viento tibio y yo necesito calor.

jueves, 17 de julio de 2014




No creo en historias de amor eterno ni perfecto, no creo en princesas siendo rescatadas por príncipes o por otras princesas. No creo en la tranquilidad ni en los felices para siempre. Porque ni siquiera uno mismo es para siempre. No creo que exista el amor sin espinas. Parece que creo que si algo no puede hacerte daño, nunca te hará feliz. Estoy casi convencida de que siempre hay una parte que da más, que (se) entrega desproporcionadamente, y también que es difícil amar verdaderamente sin tener miedo.


Like me.

Dicen que la gente como yo soporta menos cariño del que entrega. Y estoy de acuerdo con eso. También que podemos cuidar de otros, incluso cuando nosotros mismos estamos en el suelo, y es una gran verdad. Prefiero ser fuerte y cuidar de un otro, y no tener que ser cuidada.
Dicen que, lo que más nos destruye es cuando aceptamos que necesitamos de alguien más, y lo decimos pero no recibimos la respuesta que esperábamos. En el fondo, lo que más rompe a las personas como yo, es que no actúen con nosotros como nosotros mismos lo haríamos.

martes, 15 de julio de 2014

I. No es personal.
II. Cada uno es responsable de sus sentimientos.
III. La vida no es justa.

domingo, 13 de julio de 2014


Entré en ti por una ventana semi abierta y terminé sujetando tu vida. Dándote una dirección y saliendo a buscarte. Me pregunto si serás consciente de que yo, alguna vez, también puedo perder el rumbo.

jueves, 10 de julio de 2014

Lo inesperado es lo que cambia nuestras vidas.

sábado, 5 de julio de 2014

Me di cuenta tarde que te perdí, por pensar que te tenía.

martes, 1 de julio de 2014

Cuando eras letras y no sonidos, hasta me imaginaba tu voz diferente. Te leía y me inventaba que me hablabas.
Antes de que vinieras a verme yo no había viajado (sola) nunca. Ahora eres el destino que no puedo predecir y el viaje que no quiero que termine.

viernes, 27 de junio de 2014


Pregunta por mi.

El viento sabrá.

miércoles, 25 de junio de 2014

Y saber todos los días que no soy suficiente para ti.

sábado, 21 de junio de 2014

La quise como se quieren las cosas que nunca serán tuyas. Un porsche en el garaje, un mar en la ventana, un viaje sólo de ida a Nueva Zelanda. La quise como se debe querer: con ese miedo anclado en el pecho de que esta vez el truco saliera mal. La amé con todo mi miedo. Si amas sin miedo, no amas realmente. Yo siempre, desde el primer día tuve pánico a perderla. La primera vez que la vi temí que al acercarme un poco más dejara de ser ella para ser otra. Porque en mi cabeza antes de que ella existiera, ya la había dibujado tal y como estaba delante de mis ojos aquella noche. Y a cada paso que daba para acercarme tuve miedo a parpadear por si ya no estaba. Y cuando por fin parpadeé, tuve miedo a cerrar los ojos por si al despertar sólo era un sueño. Y cuando los abría y la veía tenia miedo a tenerlos abiertos porque la realidad es que algo tan bonito sólo podía soñarse y los cerraba de nuevo. Y también la veía. Y durante mucho tiempo no sabía si estaba despierto o soñando, si era real o mentira, si me la acaba de inventar o existía porque sí, porque a veces la magia existe. Pero nunca me quité el miedo de encima. Porque temer perderla era mi modo de amarla. O porque ese miedo terrible era el único modo de amar a una mujer como ella.
(Del amor y otras lluvias)

viernes, 20 de junio de 2014

Ou-topos


Una vez, a los 18 se pararon frente a mí y me dijeron: No sé si vives de utopías o la utópica eres tú. A veces creo que puede que tenga la misma enfermedad de la Teresa Wilms Montt, y que cuando escribió
“Sufro un extraño mal que hiere narcotizando; mal de amores, de incomprendidas grandezas, de infinitos ideales. Mal que me incita a vivir en otro corazón, para descansar de la ruda tarea de sentirme viva dentro de mí misma.”
también estaba pensando en mi. Pero no por lo último, sino porque es verdad que vivo de utopías, o con ellas. O que las hago vivir, para mentenerme viva a mí misma. Puede que haya leído mucho del amor, que haya pensado mucho del amor o esperado mucho de él. O de ella, de alguna, de alguien en la vida. Pero lo que es cierto, es que el amor-amor; ese que duele y gusta, el que te hiere y cura, ese que te tumba y te levanta, recién lo estoy conociendo ahora.
 

lunes, 16 de junio de 2014


Queriendo herirte en nada.
Y en mi
so
le
dad
suelo 
herirme
yo
m i s m a.

domingo, 1 de junio de 2014

Mi ella-yo.



La primera vez que la vi caminando hacia mi, dejé de moverme.
Quizás fue mi cuerpo el que no quiso que pudiera salir.
Me abandonaron las piernas, pero ya no las necesitaba.
Me pregunto si será posible descubrir en menos de un segundo,
tan rápido, al lado de quién es tu lugar.
Descubrí entonces que tenía que estar junto a ella.
Que tenía que besarla y así sentirla viviendo en mi cuello.

Ella llegó y todo fue música. Todo fue nervios, palabras bonitas y lecturas bajo un cerro.
Se sentó a mi lado y no pude dejar de mirarla nunca.
Hay veces que no puedo mirar nada que no sea ella.
Y creo que no he visto nada que se compare a su cara, así,
cerrando los ojos, abriendo levemente los labios. Juntando las cejas.
Sonando. Sacándolo todo. Sacándose todo. Y sacándomelo a mí también.
Es parte de mi música y mucho más que eso.

Ella no gime en verso ni rompe corazones cuando lo hace.
Cuando gime revive el aire. Y me hace respirar.

Desde que la conozco mis pulmones se llenan. Y a veces duelen.
Me da miedo pensar que puedo dejar de respirar(la) algún día.
Me han dicho "aprovecha".
Yo digo que lo hago todo. Que se lo doy todo. Que nos doy todo.
Antes vivía con vacíos que nunca reconocí.
No alcancé ni a sentirlos y ahora estoy completa.
Sé que me faltaba algo porque ella se ocupó de mi.
Supiera el mundo de las heridas que yo arrastraba
y que sin saberlo, sin conocerlas, me las curó todas.
Como si pudiera sanarme. Y leerme. Todo al mismo tiempo.


A veces vive triste y yo vivo con ella. Más que cuando vive feliz.
Soy parte de su tristeza, aunque probablemente le he dado pocos motivos,
pero la acompaño.
Estaría en todas sus lágrimas si me dejase.

Me colgaría de la luna -o de cualquier farola- sólo para que pudiera ver la luz. 

Está loca y me alimenta con su locura.
Le sobra algo que a mi me faltaba,
y yo le daría todo lo que tengo.
A veces no sabe lo que quiere
y hace que me pierda, pero siempre me encuentra.
O me encuentro yo, a mí misma
y vuelvo a ella.
Con sus besos aprendí a volver a mi hogar -que es ella-
aprendí a enterrarme las espinas del amor
y a mirar(nos) con los ojos cerrados.

Llevo su nombre escrito en un grano de arroz,
colgando en mi cuello.
Ella se puso el mío -como tatuaje temporal-
en una parte de su cuerpo.
Lo que no sabe es que está grabada en mi vida.
Como si su nombre estuviera escrito en mi alma,
atravesando mi existencia.
O como si yo pudiera escribirlo -y también leerlo- en cada cosa que hago.
Cada paso, cada letra, cada camino, cada salto, cada caída.
Y yo quiero significar lo mismo para ella.

Conocer y vivir en su amor me hizo de fuego,
también de agua, viento y tierra.
Todo al mismo tiempo.
Hace que me queme, me derrita
y que vuelva a renacer.
Iría y vendría todas las veces por ella.
Sobreviviría al hielo y al desierto.
Llevaría mi agua a todas las sequías,
y absorbería toda la que sobra.


Ya no sé si creo en Dios o en las estrellas,
en el destino o en la suerte,
en la regulación organísima o en las tábulas rasas.
No sé si existe el cielo o si ya vivimos en el infierno.
Sólo sé que antes de ella, yo era un poco menos yo.
Y que desde existe, no me falta nada.

lunes, 19 de mayo de 2014

Carmen



Dicen que hay amores que uno nunca olvida en la vida.
Y yo no sé cómo podría olvidarme alguna vez del amor.
Del que te tuve, del que te tengo. Y del que te voy a tener.
Pienso en tu nariz, en tus orejas y en tu piel suave.
En tu olor delicado, que me hacía sentir como en casa.
Me acuerdo de tus comidas. De los vinos y diccionarios.
De las palabras y las tardes haciendo crucigramas.
De los rompecabezas. Los juegos en el Nintendo.

Me acuerdo de cuando tuve amigdalitis y me enseñaste a dividir.
Y al mismo tiempo, me enseñaste a no ser egoísta.
Y compartir. Dijiste que si hacemos buenos cálculos, la justicia nace en nuestras manos.

Me acuerdo de todos los cuidados y tu delicadeza después de cada accidente.
El atropello, las infecciones y los virus. Las hospitalizaciones y las bajas de peso.

Las caminatas y las idas al cerro. Hablábamos de cruzar el mundo.
Días especiales para hacer dulce de membrillo,
tardes enteras de hornear queques,
desayunos inolvidables en tu cama.

Pienso en tus ojos y tu capacidad infinita de convertirlo todo en amor.
Siento tus manos, ya arrugadas, tocándome la cabeza.
Las cosquillas en la espalda y tu valentía para defenderme
-y alejarme de todo lo que me hacía daño-.

Me acuerdo de mis cumpleaños. De los choques y las tortas.
De nuestro encontrón y mi cabeza llena de manjar y crema.
De mi escondite bajo la mesa y la vergüenza que me da
cuando me cantaban -menos tú-.
De que me decías que el día que yo nací
era el día más feliz de tu vida.
Y yo te abrazaba.
Tengo las fotos, de mi última celebración contigo.
Me mirabas en todas.
Yo estaba orgullosa de crecer por ti. Contigo y para ti.


Todavía tengo el reloj que me diste hace cinco años.
Y tengo todo el tiempo que me regalaste.
Y siempre me hará falta el que no compartimos. 
La vida pasa y pesa después de ti.
Pero yo puedo levantarme. Y mantenerte viva.
Porque existir es más que respirar y tener un cuerpo.

Tú eres más que noviembre del 2010.
Tú eres conmigo.
Y yo, soy por ti.

domingo, 11 de mayo de 2014


De pura ingratitud hoy no fui ni a verte.
Te hablé toda la noche. Y te pedí que me escucharas.
No sé si me equivoqué; si hiciste bien.
Me levanto y no sé cómo llegar al lugar que creo que me corresponde en el mundo en este momento.
Caminaría en el cementerio.
Tomaría un bus.
No me quedaría en la cama.
No entré a tu pieza, ni miré tu pijama debajo de la almohada.
No me senté en tu cama, ni encontré tu olor.
Lo único bueno que hice, fue cambiar las flores secas que adornan tu foto y poner las que te gustan.

(Feliz día)

viernes, 2 de mayo de 2014

Horror vacui

Nada es más insoportable que la armonía basada en afectos contenidos.
Nada es peor que mantener las cosas bajo el sacrificio y la inmolación propia.
Que quedarse callado no es bueno, ni es sano.
Que hay que decir lo que a uno le molesta.
Lo que no quieres.
Lo que cambiarías.
Incluso decir cuando ya no puedes más.

Es difícil escribir cuando uno está feliz, es defícil expresarse en la quietud. Así como es complicado querer el mar cuando no tiene olas. Me atrevería a decir que las aguas son más seductoras cuando están inquietas.

jueves, 1 de mayo de 2014

Si sufres, te hablaré.

sábado, 26 de abril de 2014

Nada sirvió porque su mente estaba fuera de mi modo de ver la vida. Quizás se equivocó o me equivoqué...

domingo, 20 de abril de 2014

Y nada, nada nos separaría. Seremos nosotros, un día nada más.

lunes, 14 de abril de 2014

Algo como ser feliz.


Una vez, mi abuela me dijo que no llorara tanto porque un día se me podía olvidar como ser feliz.
Y yo, que siempre lloré más de lo que debía, no le hice mucho caso.

Hoy quiero decirle vieja, que cuando se me olvida como ser feliz, pienso en ti. En tus orejas suaves, en el olor de tu cuello, en las arrugas de tus manos. Y que igual lloro con tu recuerdo. Pero sé que no hay nada tan grande como el amor que te tengo, ni mayor suerte que la que tuve por conocerte.

Llueve otoño



Caminar por una calle eterna, que sigue siendo golpeada por el sol. Era otoño y verano al mismo tiempo. Quizás también pudo ser invierno.
Cada paso me acerca al frío. Es casi una transición, como caminar entre las estaciones.
Y el ruido de las hojas secas, me recuerdan que casi estoy en mi casa.
Ese sonido, es igual a sentirse solo.

jueves, 10 de abril de 2014


Corazón ahora tienes que pedirte perdón, por creerte siempre feo y culpable.

lunes, 7 de abril de 2014

Bajitas las defensas.



No tengo ningún trastorno de personalidad, o por lo menos ninguno que se haya manifestado hasta ahora. Que lo mío no son rasgos narcisistas, son mecanismos de defensa.
Y ahora, que tengo bajitas las defensas, me siento basura.

viernes, 4 de abril de 2014

Dirigirse hacia todo.



Respiración holotrópica y aparecen los colores más guapos que haya visto nunca. Escurren por las paredes que había pensado que eran blancas, y no. Las cortinas bailan pero las ventanas están cerradas. Hace calor y ya siento que me quemo, por la espalda.

Defínanse en una palabra, dice una voz a lo lejos.

Autopistas, pienso yo.

Ya estoy parada en una carretera cualquiera. Lejos de todo, pero cerca de ti. Tengo las piernas dormidas. Camino sin moverme todos los kilómetros que recorrería por ir a buscarte. O por buscarnos. Los árboles giran y llueven hojas secas, que brillan como nunca. Y yo las piso. Se deshacen ahora bajo mis pies, haciéndome cosquillas.

Inhalen en dos tiempos, boten en tres.
Que baje los latidos.
Que sintamos nuestro propio corazón
y de a poco, abrir los ojos.

Yo los abro. Y estoy sentada, en el suelo, frente a una silla vacía que está acercándose a mi frente.

miércoles, 2 de abril de 2014

(Déjame oír como te marchas)
No vuelvas hasta mañana y que tu ausencia sea también la falta de mi mismo.

Loslunesquetedebo.

lunes, 24 de marzo de 2014

Una vez.




Una vez, lloré dos días. Completos. Ni siquiera había despertado ese sábado y ya tenía los ojos hinchados de tanto llorar. La vergüenza enterrada -en lo más profundo- y tapada con todas las capas posibles. Tres frasadas y millones de toallas en la cama. Un plato de sopa, las cortinas rojas y él. El único que entró a mi pieza.

domingo, 23 de marzo de 2014

Tú serás el tiempo y el lugar.

jueves, 20 de marzo de 2014

Desplazamiento.

Resistencia y ya tenemos el estómago afuera.
Mecanismos de defensa pateando el autocuidado y la crisis.
Y es que el síntoma nos evita un sufrimiento mayor.
Casi cinco años para aprender eso.
Que entre la somatización.
El vómito, la fiebre, el temblor en las piernas.

Existencialismo y qué haría yo si te tuviera en una silla vacía.
Qué pasaría si fuéramos capaces de decir siempre las cosas.
Si nos hubieran educado en un ambiente que no calla ni reprime, estaríamos sin duda en una sociedad más sana.
 A cambio de esto, nos llenamos de cosas que no salen.
Sobretodo personas como yo. Que vivimos con la culpa. O con las culpas persecutorias. Que son parecidas, pero no lo mismo.
El apego y la crianza determinan las formas de culpa. Y la reacción frente al castigo.

Las víctimas de un pecho malo, malditos condenados a la ambivalencia, vivirán siempre con el miedo de que les arrebaten algo. Algo que incluso, pueden ser ellos mismos.

¿Cómo podemos quitarnos entre nosotros? ¿Quitarle a alguien su yo?

La mejor manera de destruir a otro es atacar el narcisismo. No el secundario, sino el primario. Ese que tenemos todos -en distintas medidas-. Parte de este, es el amor propio y el sentimiento de que merecemos un lugar en el mundo. Por lo mismo, un arma mortal es hacerle sentir al otro que no vale, que no merece la pena. Desplazarlo. Cambiarlo por cosas catalogadas de urgentes. Hundirlo en la idea de que lo urgente no deja tiempo para lo importante.

martes, 18 de marzo de 2014

Creerse omnipotente y darse cuenta de que no, es como chocar con un vidrio y quedar marcado.

lunes, 10 de marzo de 2014

Sin saber cómo ha venido, te ha cogido la tormenta

Algo en ti me hiere tan profundamente, que ni siquiera alcanzas a notarlo. Que ni siquiera alcanzo a notsrlo.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Y a quién le importan mis rodillas si son tus huesos los que están rotos.

lunes, 3 de marzo de 2014

Síndrome de abstiencia.



Llega la hora de separarse y el cuerpo empieza a reaccionar. La máquina que nos contiene sabe de antes lo que viene, como si pudiera presentir que el estado que menos nos gusta -pero que necesitamos a veces- está por llegar. Siempre me han dicho: uno puede controlar el llanto, pero no puede evitar que los ojos se pongan llorosos. Ya no estoy segura de cuanto puedo evitar llorar. Me imagino los días sin ti y no lo puedo. Te vas y los caminos se me hacen eternos. Tengo el impulso de bajar en camioneta y tomar la carretera, y seguirte. Después de todos estos días no hay nada más raro que despertar sin ti, o intentar dormir si no estás a mi lado.

Justo cuando empiezo a notar que a mi piel le hace falta la tuya, aparecen los espasmos y el desequilibrio. El apetito y el sueño me abandonan. Mi resistencia se hace inmensa y pasan días sin dormir, y no me doy cuenta. Tengo temblores, desde los dedos hasta la sonrisa; se me sacuden hasta las pestañas. Vienen los escalofríos y la peor parte: corriente en la columna y un hielo indescriptible. Estoy despierta y no puedo moverme. Me lloran los ojos y la nariz, sin poder controlarlos. Te pienso tan intensamente, que imagino que puedo olerte. Y lo hago tanto que creo respirarte. Poco a poco llega la calma -de saber que estás en mis pulmones y en mi sangre-. Cierro los ojos y duermo a ratos. Vuelvo a abrirlos sólo para confirmar que no, que no te has teletransportado y que sigo aquí, enredada en mis sábanas.
(Sin ti)

sábado, 1 de marzo de 2014

Cierta persona se convirtió en centro y fin de todo mi universo.

lunes, 10 de febrero de 2014

Ya sé que no me amas.

viernes, 7 de febrero de 2014

Nos hizo quemaduras aquella libertad.

jueves, 6 de febrero de 2014

Y que nada vuelva a valer la pena.

martes, 4 de febrero de 2014

Te he quitado corazones y quizás un poco de amor. Por mi parte, yo he perdido parte de la sonrisa y un poco de felicidad.
                 

lunes, 3 de febrero de 2014

¿Se muere o se mata?

sábado, 1 de febrero de 2014

Cómo pudo dejar de ser invierno. Cómo puedo dejar de ser invierno.

martes, 28 de enero de 2014

Una vez pensé algo maravilloso. Ahora, ya no tiene sentido.

sábado, 25 de enero de 2014

Me decías que era frío, que era todo indiferente y buscaste un continente para entregar tu calor.

jueves, 23 de enero de 2014

La primera vez que nos dijimos te amo.


Era invierno y ella volvía de haberse ido. Me refiero, que deshizo la distancia y su cuerpo estaba pegado al mío. Estábamos en un pueblo cordillerano, cerca de las nubes. Desde la noche anterior que queríamos decirnos algo. Pero no nos atrevíamos. Por mi parte, me resistí a amarla. Aunque mi resistencia duró sólo una madrugada. Me dijo que lo dijera yo primero, pero no quise. Entonces, me mira, se acerca, respira y pronuncia: creo que te amo. Yo ya lo sabía. No me creería si le digo que antes de decir cualquier cosa, yo le hubiera respondido que yo también la amo. Ahora pienso que si era yo la que hablaba primero, la frase sería: siento que te amo. Pero fui yo la que habló al último. La que habla hoy. Soy yo la que dice, que te amo como a ninguna. Como a nadie. Y como nunca.

lunes, 20 de enero de 2014

De amores de cuento y otras cosas.

A veces uno vive con la ilusión de las relaciones de los cuentos y el vivir felices por siempre. Es fácil, uno besa el sapo y es un príncipe;  el veneno de la manzana se va con un beso; los labios de otro te quitan de encima maldiciones y años de agonía.
Pero otras veces, uno vive sabiendo que todo puede irse tal como llegó. Es más complicado, amas y te llenas de un veneno que te hace sentir viva; besas al sapo y puede que seas tú quién se convierta;  matarías por los labios de otro. Matarías porque ese escosor nunca te abandonara. Porque es esa quemadura la que encarna el amor.
Yo no quiero un amor de cuento, ni de película. Quiero un amor de la vida, un amor cómo tú. Quizás sin un felices para siempre, pero con un más felices por estos días.

domingo, 19 de enero de 2014

Y para ti lo más hermoso era despertar junto a sus ojos, iluminando el mundo.

sábado, 18 de enero de 2014

A y B

El mundo está habitado por dos clases de personas: quienes tienen más de lo que merecen, y quienes nunca lo tendrán.

Me dijiste que te podía llamar cuando quisiera, pero que tú no me ibas a llamar a mi. Tú decides dónde y cuándo, dijiste. Si fuera por mi, te vería todos los días.

Por lo menos fuiste honesta, que es más de lo que puedo decir de mi mismo. Jamás te llamaba entre semana, ni siquiera te extrañaba.

Así es como la pierdes.

miércoles, 15 de enero de 2014

No te conozco cuando dices que felices, que caras mas tristes.

martes, 14 de enero de 2014

Personas no deseadas.


Que encontrarnos sea lo último que me pase en la vida. Y aún mejor si no me pasa en la que estoy viviendo ahora.
Que no nos veamos, que no nos crucemos. Que ni siquiera sepamos de nuestra existencia.
Que no caigamos en interrogantes ni supuestos. Que la vida nos aleje en cada respiro.
Que de dos extremos no se hace un entero.

Que mientras más me sonríe la vida, peor para ti. Y viceversa.                    

lunes, 13 de enero de 2014

Los sueños viajan con el viento.

martes, 7 de enero de 2014

Por ti.

Estar en ese momento de la vida, que lo harías todo. Pero que ahora también quieres que lo hagan todo por ti. Es querer dar, y tener ganas inmensas de recibir. De que den por ti. Y no es una manera de poner a prueba ni nada por el estilo. Es que empiecen a hacer por ti lo que mereces.

lunes, 6 de enero de 2014

De egoísmo y otras cosas.


Comprenderás, que no estamos en el mismo mundo. Qué todo para ti y para mi tiene un significado único y particular; que el mismo momento, que el mismo árbol, que el mismo día, que las mismas palabras son cosas diferentes para ti y para todos.
Comprenderás también que un vaso roto nunca se recupera. Y que uno cambia. A pesar de que luche, de que internamente se tienda a la entropía, el estado basal/inicial nunca se recupera por completo. Aunque debo admitir que en situaciones uno logra estados mejores. Ya te imaginarás la energía que eso implica, y por lo mismo, el cansancio que conlleva.
Me declaro cansada. Como dice Fito, siempre quisiera darte un poco más de lo que te pido. Que en parte y fondo, es un poco mi manera de amar. Como me enseñaron a amar y como pensaba que era el amor. Ahora digo, y volviendo a lo anterior, en este mundo lleno de significados distintos, creo que todo tiene distintos niveles o categoría. Sostengo, como siempre, que con orgullo no se puede amar bien. Ni con egoísmo extremo. Mi Tata siempre dijo que mi peor defecto era ser desorgullosa.
Pero hablemos de egoísmo. Yo me considera egoísta en varios sentidos, que para los demás no son. Por ejemplo, cuando me cuentan o pasa algo pienso rápidamente cómo afecta esto mis planes y qué puedo hacer o qué pueden hacer otros para que las cosas no varíen demasiado. Aunque considerado desde otro punto de vista, también puede ser el intento de encontrar algo que nos deje conformes a todos. Pienso, también, que dos personas con el mismo tipo de egoísmo no pueden estar juntas; porque el egoísmo cada vez es más fuerte y nos consume. Ser egoísta es querer estar sobre el otro. Que nuestra voluntad se haga sobre la del otro. En cuanto a las relaciones identifico dos tipos de egoísmo; el primero espero no tenerlo nunca y es ese en que uno siempre se pone a sí mismo por sobre todo: lo que yo quiero, lo que yo tengo ganas, lo que a mi me apetece más. Para mi, ese es egoísmo extremo. Y el otro, es el egoísmo del tiempo. Yo peco de este pero no sé cuánto me arrepiento. El egoísmo del tiempo, es querer o intentar que mucho del tiempo sea nosotros. Abarcar tiempo con el otro. Pero hay que tener ojo en no absorberse, porque qué fome fundirse con un otro. De todas maneras, es triste darse cuenta de que inevitablemente uno se vuelve egoísta en algunas sentidos, o que lo es a veces. Admiración absoluta por quienes logran abandonar el egoísmo, aunque sea de manera momentánea. Qué difícil es dejar un poco de lado la propia voluntad. 

Trato de mirarme e identificar todo lo que he cambiado. Siento a que a veces uno ve lo que quiere ver. Y esa premisa se hace tan cierta como que uno sólo dice lo que quiere decir. Me veo triste. Como en otros momentos de la vida. Algunos me han dicho que creen que me gusta sufrir. Creo que en el fondo es una lucha de fuerzas, como las pulsiones de muerte de Freud. Si vivir es también morir, por qué la felicidad no puede ser también tristeza. O considerarlo desde el humanismo: no puede existir una fuerza sin su opuesto complementario. Que a veces seamos tristes es porque también hemos sido felices. Es sólo que a veces me veo y me pierdo en la pelea. Es como cuando te visita la desilusión y -momentáneamente- te abandones a la fuerza que sea más potente y te quedas en el aire. También es como vivir con esa angustia, como cuando ves una película que sabes que no va a terminar bien.

Es saber las cosas de antemano. Es no escuchar la alerta que te dice que corras. Es no saber disimular ni mentir. Es tener tu propio nombre forjado en una bala.

Y ya me sé de memoria lo que va a pasar.

Algo que duela tanto como no ser feliz, como no volver nunca a ser feliz.

domingo, 5 de enero de 2014


Me intoxico con un veneno que corre por mis venas desde que te conozco.

Yo no soy poeta.


Yo no soy poeta. No escribo bonito. No me sale ni la prosa ni el verso. 
Yo no soy poeta, porque no tengo nada más de lo que he perdido.
Yo no soy poeta, aunque el agua se hizo en mis ojos (y no quiere dejar de nacer)
Yo no soy poeta, porque no soy ni demasiado feliz ni demasiado triste.
Yo no soy poeta, pero las cicatrices de mis venas tienden a abrirse con facilidad.
Yo no soy poeta, porque detrás de muchas cosas soy sólo número.
Yo no soy poeta, porque cuantificar y los versos no se llevan bien.
Yo no soy poeta, porque no alcanzo todos los niveles de sufrimiento -aunque a veces los más altos me quedan chicos-.
Yo no soy poeta, porque el infierno no sale de mi. No lo exteriorizo, digo.
Yo no soy poeta, porque nunca me he muerto de amor - a pesar de que he estado a punto-.

En cambio, otras veces soy poeta, porque sé que después de la calma viene la tormenta. Y que si la lluvia cesa, volverá. Y que su regreso puede ser peor.
Yo si soy poeta, porque la nostalgia se hizo con mi corazón.
Yo si soy poeta, porque en las noches dejo que el sufrimiento haga nido en mi cama.
Yo si soy poeta, porque algunas mañanas ni he abierto los ojos y ya estoy llorando.
Yo si soy poeta, pero dejo que la tristeza me toque. Incluso cuando no debe. Y yo también la toco a ella.


Pero lo verdaredamente importante, y lo que nunca tenemos que olvidar,
es que siendo o no poeta
yo nunca voy a ser su poeta maldito.

Nos hizo quemaduras aquella libertad.

sábado, 4 de enero de 2014

Algo de ti me hiere tan profundamente, que no soy capaz de decir(te)lo.